
Ganando 1-0 en Dublín contra Irlanda, volvió el seleccionado argentino de futbol. Con Messi participando en la mayoría de las jugadas del ataque argentino, con Ángel Di María convirtiendo el único gol del encuentro y, por supuesto, con las miradas puestas sobre el Checho y la elección del nuevo DT.
El tanto para la victoria fue producto de una jugada ensayada durante el mundial -Saque de arco con un delantero en posición fuera de juego tratando de confundir a los rivales ya que, por supuesto, de saque de arco no hay posición inhabilitada en el campo rival- Así partió el pelotazo de Romero hacia Higuain, que al rozar la pelota intentando bajarla deja en posición adelanta a Di María, quien no duda y convierte con un pase fino al arco, como queriendo tapar con una pizca de belleza la ventaja concedida por el arbitro y el línea dinamarqués.
Batista introdujo algunos cambios queriendo dejar su marca pese a que la lista de jugadores fue confeccionada por Bilardo y Humbertito. Colocó en cancha tres mediocampistas centrales (Mascherano retrasado y Fernando Gago y Ever Banegas por las bandas) y en la defensa, laterales con proyección (Zabaleta e Insúa).
En la parte netamente ofensiva el DT colocó a Messi partiendo desde la derecha, cubriendo un lugar en la cancha similar al que ocupa en Barcelona, y por izquierda, sin necesidad de marcar, a Di María para que ambos asistan al Pipita Higuain o lleguen a posición de gol.
Además, el DT ¿Interino? aclaró sus intenciones: “El tipo de juego va a ser el mismo de siempre, el respeto por la pelota, la posesión del balón, no desesperarse por atacar. Hay que entrenarlo, es difícil, estoy convencido de que hay jugadores para esto”.
Claramente el partido no movió ninguna fibra sentimental en los hinchas, que hasta hace muy poco se desvivían por la celeste y blanca. Aunque esto no se debió al poco tiempo de trabajo, la elaboración de la lista por parte de otros o la mediocridad de Irlanda, sino por los manoseos, las amenazas con “contar todo”, la salida patética y obligada que le brindaron a Maradona y como todo va quedando en
Parece que al rodar la pelota, los fuegos y las tempestades prometidas se van convirtiendo en abrigo y brisa.
El fútbol es un juego único que despierta pasiones inigualables, esa es una de las claves a tener siempre en cuenta.
La táctica para que todo pase, el lema que acompaña a Grondona más allá de su famosa frase, se resume fácilmente: “Que siempre reine la confusión”.
Desde ahí y cruzados por la pasión, por la necesidad de tomar posición en un mundo aparente de blanco y negro nos van dominando. Ahora estamos discutiendo si Batista-Bianchi-Sabella o Russo.
Un periodismo servil, comprado, idiotizante; fanáticos que consolidan la estupidez, mafias en inquebrantable alquiler y dirigentes que juegan de pescador; nos dan este futbol mediocre.
El futbol, o mejor dicho, AFA necesita una restructuración. Ese es el debate velado.
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